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24/6/15

Mi Musa. Capitulo 5º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.









Capítulo 5:



AVISO: Este capítulo tiene ciertas escenas violentas, y vocabulario soez. Ruego a las personas sensibles lo tengan en cuenta si van a seguir leyendo.

Las noticias, sobre todo las sensacionalistas, corren como la pólvora. Germán no sabía las velocidades que pueden llegar a alcanzar, hasta aquel fatídico día. En la puerta de la comisaría ya había varios periodistas apostados esperando su llegada. Se quedó alucinado, tanto, que no fue capaz de reaccionar, y éstos lo grabaron y fotografiaron a gusto mientras descendía del coche patrulla con las manos siempre atadas con las esposas, mientras los dos policías lo condujeron al interior del edificio. Un periodista incluso se atrevió a hacerle varias preguntas y ponerle delante de la cara el micrófono para que le contestara, ante la impune y dura mirada de los dos agentes que lo custodiaban, que no hicieron nada para evitar el acoso al que le sometieron. Visto desde su punto de vista, era lo mínimo que merecía un maltratador, por muy famoso que fuera.

En el interior de la comisaría el ambiente era bastante distendido, era domingo y estaba la cosa calmada a esas horas de la mañana. Se limitaron a tomarle los datos y a requisarle el DNI y todo lo que llevaba en los bolsillos. le comunicaron que habían presentado contra él una denuncia por maltrato físico contra su acompañante, y que esperaban que ella interpusiera otra. Le dejaron hacer una llamada, que aprovechó para llamar a Joan. Saltó el contestador de su móvil, y allí le dejó escuetamente explicado dónde estaba, y que fuera lo antes posible a sacarlo de allí. Cuando colgó lo llevaron escaleras abajo a lo que serían los calabozos, donde lo encerraron con varios tipos. Se quedó en mitad de aquella amplia celda de pie, sin saber qué hacer, si sentarse al lado de alguno de ellos, o quedarse allí. Un tipo trajeado que desentonaba bastante con el resto, y con el lugar, llamó su atención chistándole. Al mirarlo le sonrió, y le indicó que tomara asiento a su lado. No le inspiraba mucha confianza, tenía esa mirada turbia de la gente que se pasa todo el día bebiendo, una sonrisa amarilla, y el porte de alguien tremendamente prepotente. Germán se lo pensó, pero al final, derrotado por la situación, se acercó a él, y se sentó a su lado.

12/6/15

Mi Musa. Capítulo 4º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.










Capítulo 4º:


¿Qué se supone que debería de hacer yo? ¿Acercarme a ella y presentarme, o salir corriendo de aquí? Se preguntaba un confuso y anonadado Germán mientras miraba al cielo, intentando buscar una respuesta o una señal. Al no hallarla, volvió a posar los ojos sobre su trasero. Ella cambió el peso del cuerpo de una pierna a la otra, y ese sensual movimiento lo hizo delirar. En ese momento, al escritor le pareció oír un suspiro saliendo de la boca de ella, mientras leía su novela. Si eso no es una provocación en toda regla, pensaba él, es que yo me estoy volviendo loco. O tal vez esa fuera la señal que esperaba del cielo. Así que con unas fuerzas que ni idea de dónde las sacó, se levantó del banco y se acercó a ella, dispuesto a todo.

2/6/15

Mi Musa. Capítulo 3º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.










Capítulo 3º:

“Pasiones de guerra” había sido, tal como predijo Joan, un rotundo éxito en las pasadas navidades. La primera edición se agotó en librerías y centros comerciales en apenas dos semanas, y rápidamente tuvieron que ponerse manos a la obra para sacar la segunda edición. Había que aprovechar el tirón. Todo ello animado con múltiples apariciones del autor en grandes superficies y librerías firmando ejemplares de su 11ª novela romántica.
Pasadas ya las fechas navideñas la cosa se calmó un poco, pero Germán seguía de acá para allá por todo el país. Y no quería pensar cuando en unos meses diera el salto al otro lado del charco, pues Joan ya estaba negociando con una editorial sudamericana el lanzamiento en conjunto de sus tres primeras novelas románticas simultáneamente en siete países de latinoamérica.
Si ya aquí en España era una locura, pues ni tranquilo podía salir a la calle a comprar el pan, no quería ni imaginar si llegaba a triunfar en Latinoamérica. Y la cosa no paraba de crecer, ya estaban preparadas para salir de cara a San Valentín las dos primeras novelas traducidas al inglés. Joan había encontrado un filón y quería explotarlo. Mientras el romanticismo sensiblero se vendiera, ahí estaría Germán sacándole el máximo provecho. Ya tendría tiempo de experimentar en otros campos, como la novela policíaca o de intriga, que desde siempre le ha llamado la atención.

Pero lo que le sucedió aquel día no se le iba de la cabeza. Terminó la novela de Ingrid y David sin ningún contratiempo más, y a pesar de que desde entonces ella estaba casi a diario en sus sueños, ninguno volvió a ser tan real como aquel. Si es que fue un sueño, porque ya lo dudaba. Las sensaciones de aquella experiencia, tan vívidas, fueron más reales que muchas de sus relaciones de verdad con todas las mujeres que se habían querido meter en su cama. Las últimas atraídas por la fama, pero, ¿A quién le amarga un dulce? Y más desde que pilló in fraganti a su prometida con su antiguo editor, y destrozado la sacó de su vida para siempre. Desde entonces no ha querido comprometerse con ninguna otra mujer.