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16/7/11

LUBRICA NOX*

Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento,
mordí tus labios como muerde un reptil la flor;
posé mi boca inquieta, cmo un pájaro hambriento,
en tus desnudas formas ya trémulas de amor.

Cruel fue mi caricia como un remordimiento;
y un placer amargo, con mezcla de dolor,
se deshacía en ansias de muerte y de tormento,
de frenesí morboso de angustia y de furor.

Faunesa, tus espasmos fueron una agonía.
¡Qué hermosa estabas ebria de deseo, y qué mía
fue tu carne de mármol luminoso y sensual!

Después, sobre mi pecho, tranquila te dormiste
como una dulce niña, graciosamente triste
que sueña ¡sobre el tibio regazo maternal!

-Luis G. Urbina-

(*Noche de lujuria)

1 comentario:

Iris Martinaya dijo...

Vaya, si que fue una noche de lujuria, jeje. Es muy bueno, me ha gustado mucho.

Besos, a ti y a Casimiro, jeje.