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30/10/15

La noche de Todos los Santos hay fiesta en mi casa



LA NOCHE DE TODOS LOS SANTOS HAY FIESTA EN MI CASA






Así es. Y yo no he invitado nunca a nadie.
Todo empezó hace ya unas cuantas décadas. Recuerdo aquella noche, unas semanas antes del último día de octubre como si fuera ayer. Al atardecer ya estaba apostada sobre mi chimenea aquella enorme ave nocturna, más negra que la noche misma. Y cuando las tinieblas del ocaso engulleron por completo todos los restos del día, cayendo sobre el pueblo la más absoluta oscuridad, empezó a ulular lenta, rítmicamente, lo suficiente como para no dejarme pegar ojo en toda la noche. La casa cruje con cada paso que das por sus suelos, pero en el silencio de la noche cruje mucho más. Así que lo que faltaba para acompañar esos crujidos, era el maldito pájaro ahí fuera.

Así pasó una noche tras otra hasta que a la cuarta, apareció el primero apoyado en la barandilla de las escaleras que suben a mi portal. A priori no noté nada raro en aquella figura humana la primera vez que la observé desde el ventanal del salón. Por la mañana había desparecido y no volví a acordarme de él hasta que volví a casa ya oscuro. Había sido un día muy largo, y aquella silueta recortada bajo la tenue luz de la farola me hizo dudar si entrar en casa o pasar de largo y avisar a alguien. Pero conforme me iba acercando se me hacía cada vez más familiar, hasta tal punto que al pasar por su lado, subiendo no obstante los escalones deprisa y de dos en dos, lo reconocí.

17/8/15

Mi Musa, capítulo 10:


Capítulo 10:



Germán estaba a las ocho en punto en la mesa del restaurante que tenía reservada para cenar con Elsa. Aún se preguntaba cómo había accedido a ir mientras, nervioso, se ajustaba una y otra vez el nudo de la corbata. Tendría que haber venido de informal, se repetía mientras corría el nudo hacia arriba y hacia abajo, sin dar con el punto exacto donde la llevara con comodidad. No le gustaban las corbatas. Quince minutos después se plantó ante él una despampanante morena, presentándose como la secretaria de Elsa. Con gran pesar le comunicó que la señora Maceiras no podía acudir a la cita, pero que estaría dispuesta a quedar otro día. Ya lo arreglaremos Joan y yo un día que a los dos os venga bien, le comunicó para despedirse de él, y con un alegre "nos vemos", se largó entre las demás mesas. Germán pudo ver en la entrada al salón a Joan esperándola, y posando su mano en el trasero de la morena, se marcharon.


Estaba indignado, después del día que había pasado gracias a ella, ahora le daba un plantón de última hora. Tiró del nudo de la corbata bruscamente hasta deshacerlo, y con desaire se levantó, abandonando el restaurante ante la atónita mirada del camarero. Unos metros más allá encontró la barra del bar del hotel, y sin importarle ya nada, se encaramó a uno de los taburetes dispuesto a acabar con todas las existencias de whisky él solo. Con el primero, doble on the rocks entre los dedos, no lo pensó y acabó con él de un trago. Ar pedir el segundo notó una mano sobre su hombro. Pospuso la borrachera por unos segundos, los justos para girarse a ver quién lo había interrumpido, y se encontró a Avelino, el chófer de Elsa, que tan amablemente lo había traído horas antes al hotel. Su semblante era amenazador, y lejos de soltarle el hombro una vez captada su atención, su mano le apretaba hasta tal punto de empezar a hacerle daño.

3/8/15

Mi Musa. Capítulo 9º:




Capítulo 9º:






No tenía que haber aceptado esta invitación, se repetía Elsa delante del espejo, intentando en vano disimular su ojo morado con toneladas de maquillaje. No se quedaba bien de ninguna de las maneras, y cuanto más se miraba, más se arrepentía por haberse dejado embaucar por Jon y Sara, y aceptar esa cena.
Germán tiene muchas ganas de conocerte y saber cómo estás, sobre todo después de haber conocido a tu ex en los calabozos.


Se repetía las frases de la conversación, esta vez mientras se perfilaba los labios con un color que no llamara mucho la atención, no quería aparecer ante su novelista favorito, y sobre todo después de lo que le había pasado por su culpa, de cualquier forma. Quería ir perfecta, aunque con el ojo así, y siendo de noche que no lo podría disimular con las gafas de sol lo tenía bastante difícil. Terminó de vestirse en la habitación, y al ponerse los tacones vio sobre la mesita de noche el libro de Germán que llevaba por la mañana en las manos, “Pasiones de Guerra”. Esa novela le había encantado, se había sentido tan identificada con el protagonista, David Sunfish, por verse tan indefenso y vulnerable. Pero ella no era por heridas físicas producto de una guerra, sino por todo el dolor y sufrimiento que su ex-marido le había hecho a lo largo de los años. El estado psicológico del soldado al llegar al hospital la describía al 200%, y más allá de que sólo era una novela, le asombraba cómo el autor había descrito su estado de una forma tan íntima y veraz. Ese era el único motivo por el cual quería conocer a Germán, quería comprobar si realmente era como ella se lo había imaginado; y también quería pedirle disculpas personalmente. Se dirigió una vez más, la última ya antes de salir hacia el restaurante, al tocador para echarse unas gotitas de su perfume, y al mirarse al espejo la mujer que vio hizo que se le viniera el mundo abajo una vez más. No vio más que una muñeca rota. Así se sentía. Un vestido caro, un maquillaje bonito y un peinado elegante,... en una cara partida, un corazón devastado y un cuerpo en ruinas.

24/7/15

Mi Musa. Capítulo 8º:


Capítulo 8º:




AVISO: Este capítulo contiene ciertas escenas de carácter sexual (tampoco es nada para escandalizarse), pero prefiero avisar por si a alguien le molesta este tipo de lecturas y no se lleve la sorpresa. Así que advertido queda. Gracias.





El agua tibia caía por su cuerpo desde hacía más de diez minutos, intentando limpiar así de su piel y su mente la experiencia en la comisaría. Y a pesar de que su cabeza era una olla a presión con todo lo vivido en el calabozo, había un recuerdo, una imagen que no se le iba: ella. Su acusadora al principio, salvadora al final, Elsa Maceiras.
Desde que empezó a escribir novela rosa la imagen de una mujer se fue formando en su mente y a través de las protagonistas de sus novelas fue tomando forma y carácter. Y ese largo día, su ideal de mujer se hizo carne. Carne que le perturbaba aún más que sus propios sueños con ella, pues ahora ella tenía un nombre real, era una mujer real, Elsa.

Elsa.

Elsa.

Elsa.

Su nombre se repetía en su mente sin cesar. Sus labios lo susurraban como si del mantra más hermoso y armonioso se tratara, apaciguando su alma al saber que era real, y la tenía tan cerca.

Elsa.

Elsa.

12/7/15

Mi Musa. Capítulo 7º:



Capítulo 7º:


Desde las escaleras oyó cómo bajaban varias personas. Un par de policías acompañados de un tipo con traje de marca, moreno, alto y bien parecido. El amigo Richard en cuanto lo vio dio un salto de su sitio y se dirigió risueño hacia la puerta, dando grandes voces.

–¡Hombre, Víctor! Ya era hora de que esa loca entrara en razón y te mandara a sacarme de este agujero.
–Señor Blanco, apártese de la puerta por favor –enseguida le recriminó uno de los policías.
–¡Y una mierda! ¡Éste es mi abogado y viene a sacarme de esta pocilga llena de cerdos! –bramó, agarrado a los barrotes como si de un gran simio se tratara.
–Ricardo –intervino el abogado, llamándolo por su nombre en español–, he de recordarle una vez más que mi bufete rompió hace tiempo toda relación con usted, y que yo tan solo me debo a la señora Maceiras.
–Pero Víctor, ¿acaso no te ha mandado ella a sacarme de aquí después de echarme anoche a la policía encima? –su voz sonó, por primera vez, insegura.
–El letrado Del Castillo está aquí como representante legal del señor Arrallán –fue la policía que antes le había echado la bronca la que intervino, apareciendo detrás de los tres hombres–. Ha venido por orden expresa de la señora Maceiras a aclarar el malentendido de esta mañana en el paseo, y a interponer las denuncias pertinentes contra usted.
–¿Pero qué me estáis contando? –la furia de Richard, o mejor dicho Ricardo, era ya palpable en el ambiente.
–¡Apártese de la puerta señor Blanco o nos veremos en la necesidad de usar la fuerza contra usted! –le gritó uno de los policías, echando mano a su porra.
–O sea,… –Richard entonces miró a Germán, con los ojos desorbitados, rozando la locura– ¿Tú eres el hijoputa que se ha estado tirando a mi mujer?

2/7/15

Mi Musa. Capítulo 6º:


¿Quién es ella?
¿Qué trama?
¿Qué quiere de Germán?
¿De dónde ha salido?

Y Germán, ¿qué opina de todo lo que le está pasando desde que se cruzó en su camino? Desde luego nuestro prota no tiene suerte.

Vamos a conocerla a ella un poquito más.
¿Será ella realmente su musa?



Capítulo 6º:


Después de la noche que había pasado, no ya por el dolor de los golpes que aquel malnacido le había vuelto a propinar, sino porque su cabeza era una olla a presión a punto de estallar, necesitaba salir con urgencia a la calle y respirar aire fresco. Despejar su mente e intentar, una vez más, recomponerse por dentro. Pegar los pocos trocitos que quedaban de ella, y seguir hacia delante su camino. Decidió coger un taxi y salir por el malecón de la ciudad a dar un paseo. Sabía a ciencia cierta que él estaba en los calabozos de la comisaría, era necio hasta para reconocer sus errores, y la policía local lo detuvo casi de inmediato en cuanto Sara interpuso, una vez más, varias denuncias en su nombre contra él.

Romper orden de alejamiento.
Acoso y amenazas.
Maltrato psicológico y físico.


Estaba ya harta de todo. Del trabajo, de su familia y de él. Fuera a donde fuera, él tenía que aparecer enseguida, acosarla e increparla. Había cruzado el país con su asistenta personal (su confidente y mejor amiga) dejando las omnipresentes lluvias del norte atrás, buscando el sol andaluz para que sanaran sus heridas y olvidara todo el daño que le había causado. Se había alojado en la suite de lujo de un céntrico hotel, modesto, de los que los famosos y pudientes jamás utilizarían; pero todo había sido inútil. A los pocos días llamó a la puerta de la suite, y sin ser invitado entró de un empujón. El muy hijo de puta lo tenía todo estudiado, pues eligió la hora en la que Sara había salido a cenar, dejándola a ella sola, a su merced. Y por mucho que intentara razonar con él, al final acabó golpeándola de nuevo. El divorcio, las miles de denuncias, el alejarse de él y jurarle que ya no lo quería no había hecho más que incrementar su odio hacia ella. Ya no la perseguía para recuperarla por mucho que la quisiera, simplemente alegaba que era suya, y que ningún otro hombre tenía derecho alguno sobre ella. Por mucho que un juez o hasta el mismísimo Dios bajara y dijera que ya no estaban casados, ella seguía siendo suya.

Suya.

24/6/15

Mi Musa. Capitulo 5º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.









Capítulo 5:



AVISO: Este capítulo tiene ciertas escenas violentas, y vocabulario soez. Ruego a las personas sensibles lo tengan en cuenta si van a seguir leyendo.

Las noticias, sobre todo las sensacionalistas, corren como la pólvora. Germán no sabía las velocidades que pueden llegar a alcanzar, hasta aquel fatídico día. En la puerta de la comisaría ya había varios periodistas apostados esperando su llegada. Se quedó alucinado, tanto, que no fue capaz de reaccionar, y éstos lo grabaron y fotografiaron a gusto mientras descendía del coche patrulla con las manos siempre atadas con las esposas, mientras los dos policías lo condujeron al interior del edificio. Un periodista incluso se atrevió a hacerle varias preguntas y ponerle delante de la cara el micrófono para que le contestara, ante la impune y dura mirada de los dos agentes que lo custodiaban, que no hicieron nada para evitar el acoso al que le sometieron. Visto desde su punto de vista, era lo mínimo que merecía un maltratador, por muy famoso que fuera.

En el interior de la comisaría el ambiente era bastante distendido, era domingo y estaba la cosa calmada a esas horas de la mañana. Se limitaron a tomarle los datos y a requisarle el DNI y todo lo que llevaba en los bolsillos. le comunicaron que habían presentado contra él una denuncia por maltrato físico contra su acompañante, y que esperaban que ella interpusiera otra. Le dejaron hacer una llamada, que aprovechó para llamar a Joan. Saltó el contestador de su móvil, y allí le dejó escuetamente explicado dónde estaba, y que fuera lo antes posible a sacarlo de allí. Cuando colgó lo llevaron escaleras abajo a lo que serían los calabozos, donde lo encerraron con varios tipos. Se quedó en mitad de aquella amplia celda de pie, sin saber qué hacer, si sentarse al lado de alguno de ellos, o quedarse allí. Un tipo trajeado que desentonaba bastante con el resto, y con el lugar, llamó su atención chistándole. Al mirarlo le sonrió, y le indicó que tomara asiento a su lado. No le inspiraba mucha confianza, tenía esa mirada turbia de la gente que se pasa todo el día bebiendo, una sonrisa amarilla, y el porte de alguien tremendamente prepotente. Germán se lo pensó, pero al final, derrotado por la situación, se acercó a él, y se sentó a su lado.

12/6/15

Mi Musa. Capítulo 4º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.










Capítulo 4º:


¿Qué se supone que debería de hacer yo? ¿Acercarme a ella y presentarme, o salir corriendo de aquí? Se preguntaba un confuso y anonadado Germán mientras miraba al cielo, intentando buscar una respuesta o una señal. Al no hallarla, volvió a posar los ojos sobre su trasero. Ella cambió el peso del cuerpo de una pierna a la otra, y ese sensual movimiento lo hizo delirar. En ese momento, al escritor le pareció oír un suspiro saliendo de la boca de ella, mientras leía su novela. Si eso no es una provocación en toda regla, pensaba él, es que yo me estoy volviendo loco. O tal vez esa fuera la señal que esperaba del cielo. Así que con unas fuerzas que ni idea de dónde las sacó, se levantó del banco y se acercó a ella, dispuesto a todo.

2/6/15

Mi Musa. Capítulo 3º:

Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.










Capítulo 3º:

“Pasiones de guerra” había sido, tal como predijo Joan, un rotundo éxito en las pasadas navidades. La primera edición se agotó en librerías y centros comerciales en apenas dos semanas, y rápidamente tuvieron que ponerse manos a la obra para sacar la segunda edición. Había que aprovechar el tirón. Todo ello animado con múltiples apariciones del autor en grandes superficies y librerías firmando ejemplares de su 11ª novela romántica.
Pasadas ya las fechas navideñas la cosa se calmó un poco, pero Germán seguía de acá para allá por todo el país. Y no quería pensar cuando en unos meses diera el salto al otro lado del charco, pues Joan ya estaba negociando con una editorial sudamericana el lanzamiento en conjunto de sus tres primeras novelas románticas simultáneamente en siete países de latinoamérica.
Si ya aquí en España era una locura, pues ni tranquilo podía salir a la calle a comprar el pan, no quería ni imaginar si llegaba a triunfar en Latinoamérica. Y la cosa no paraba de crecer, ya estaban preparadas para salir de cara a San Valentín las dos primeras novelas traducidas al inglés. Joan había encontrado un filón y quería explotarlo. Mientras el romanticismo sensiblero se vendiera, ahí estaría Germán sacándole el máximo provecho. Ya tendría tiempo de experimentar en otros campos, como la novela policíaca o de intriga, que desde siempre le ha llamado la atención.

Pero lo que le sucedió aquel día no se le iba de la cabeza. Terminó la novela de Ingrid y David sin ningún contratiempo más, y a pesar de que desde entonces ella estaba casi a diario en sus sueños, ninguno volvió a ser tan real como aquel. Si es que fue un sueño, porque ya lo dudaba. Las sensaciones de aquella experiencia, tan vívidas, fueron más reales que muchas de sus relaciones de verdad con todas las mujeres que se habían querido meter en su cama. Las últimas atraídas por la fama, pero, ¿A quién le amarga un dulce? Y más desde que pilló in fraganti a su prometida con su antiguo editor, y destrozado la sacó de su vida para siempre. Desde entonces no ha querido comprometerse con ninguna otra mujer.

25/5/15

Mi Musa. Capítulo 2º:



Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.




Capítulo 2º:

–Germán, no te quites las vendas de los ojos. Aun no estás curado del todo –esas suaves manos le impidieron destaparse los ojos, dejándolo algo confuso.
–¿Pe... pe... pero qué…? ¿Quién eres?... ¿Qué pasa?

Su innato tartamudeo cuando se ponía nervioso hizo acto de presencia, confirmando que estaba bastante nervioso ante este insólito hecho. Intentó levantarse, y las mismas manos lo empujaron delicadamente para impedírselo. Entonces se dio cuenta de que no estaba en el sofá de su despacho, sino en una cama, bastante incómoda, por cierto.

–Nada cielo, no te preocupes, estás en buenas manos.
–¿En buenas ma... manos? ¿Qué…?
–¡Shhhhh! Calla amor o despertarás a los demás heridos.

Un sedoso dedo envuelto en su fragancia de rosas y jazmín, con un toque de vainilla, se posó dulcemente sobre sus labios, acallándolos, repasando con la yema su contorno.

–Tenemos un ratito antes de que despierten de la siesta, ¿no te gustaría aprovecharlo?
Esa voz, tan sensual, era exactamente igual a la que en su imaginación le había puesto a su musa. ¿Acaso… sería ella?
–¿In... Ingrid? ¿Eres tú?,... ¿Mi, mi musa?
–Claro tonto, ¿Quién si no?

18/5/15

Mi Musa. Capítulo 1º:

Como lo prometido es deuda, aquí os dejo sin más espera un trocito de Mi Musa.
 Iré subiéndola poco a poco, conforme pueda ir escribiendo.
Espero os guste.



Sinopsis: Germán Arrallán es un afamado novelista obsesionado
 con la protagonista de sus novelas, tanto, que hasta tiene alucinaciones con ella.
Hasta que un día, en un desafortunado encuentro
da con ella en carne y hueso.


 Capítulo 1:

Mientras le daba la última calada al cigarrillo, sentado ya en su sitio delante del teclado y con el documento aun inmaculado; Germán intentaba pergeñar el hilo narrativo de la historia. El personaje principal lo tenía, era ella, su musa. Ella siempre acudía a su mente en cuanto quería escribir algo. Y siempre era ella, la pusiera en la época que la pusiera, en las circunstancias que la pusiera y con el nombre que fuera. Daba igual, era ella siempre. El personaje masculino sí que variaba en cada historia, aunque se lo imaginara en su cabeza siempre con su cara, perdiendo el culo por ella en todas las situaciones posibles.

Y ahora Joan, su editor, le había hecho un nuevo encargo ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Un romance entre un soldado herido en el desembarco de Normandía, y la enfermera que lo cuidaba, un típico de la novela y cine románticos. Pero a Joan le apetecía verlo desde su perspectiva, pues el estilo romántico, profundo, con ese toque sensual que a las amas de casa encanta, y todo aderezado con un toque andaluz; era lo ideal para sacar de cara a las navidades una nueva obra del genial Germán Arrallán, un apasionado escritor capaz de plasmar esa pasión en cada escrito. Todo un maestro en unir pasión y escritos en unas cuantas hojas mecanografiadas.

Al aplastar la colilla en el cenicero que tenía en la mesita auxiliar, le vino la deseada inspiración, siempre de manos de su musa particular:
El soldado,… David Sunfish, un apuesto muchacho joven de algún recóndito estado de Norteamérica, había sido herido en diversas partes del cuerpo y la cara con la metralla de una granada de mano, y había perdido temporalmente la visión,… ¡Sí! Le gustaba esa trama. Y entonces aparecería ella, con una voz más que sensual, con cierto matiz lujurioso dependiendo de las palabras que fuera pronunciando, y sobre todo haría destacar un fuerte lazo de unión con el soldado creado por ella al recordarle a alguien de su pasado. Le iba gustando la historia. A él le volvería loco esa voz, lo primero que percibiría de ella hasta que no recuperara la vista. Porque al ser su enfermera ese lazo de unión se iría estrechando a pasos agigantados, sin tapujos. E iría creando el romance a partir de esos lazos, matizando en todas las situaciones posibles esa creciente relación entre ambos.

Conforme la historia iba avanzando se la iba imaginando a ella, esta vez se llamaría… Agnes,… no, sonaba a mojigata, demasiado casta, y Germán buscaba una mujer que a través de su voz despertara fuego en el soldado.
Ingrid.
Buscaba para sus personajes nombres fáciles de recordar, a poder ser de dos o tres sílabas, llamativos y con personalidad propia. De siempre le ha gustado ese nombre, y no lo había utilizado nunca. Sí, Ingrid Lash, la enfermera Lash, un nombre más que sugerente, sobre todo para un muchacho asustado que nunca había ido más allá de su pueblo natal, herido, sin el sentido de la visión, y con un corazón en el pecho disponible para la primera damisela que hiciera méritos de ganárselo. Ella sería una misteriosa chica del extrarradio de Dublín, osada, siempre dispuesta para echar una mano, y todo aderezado por esa filosofía de vida de los irlandeses que tanto gusta.

Ahora ya sí podía cerrar los ojos e imaginarse en la cama de un hospital, con los ojos vendados, privado de la vista; y con ella, con Ingrid a su lado dándole todos los cuidados pertinentes para una pronta recuperación. No sabía cómo lo hacía, pero en cada historia que se sumergía con ella, las sensaciones eran tan vívidas al cerrar los ojos e imaginarla, que en muchas ocasiones se creía capaz de alargar la mano y tocarla.

17/5/15

Quinto aniversario

A principios de mes este blog cumplió cinco años de existencia. Y a pesar de que se me olvidó, y a día de hoy está más muerto que nunca, siempre lo tengo presente, junto con todas las maravillosas personas que he ido conociendo a lo largo de estos cinco años gracias a él.


En sus mejores tiempos se han hecho sorteos, concursos y demás con sus correspondientes regalos, en esta ocasión el regalos va a ser la oportunidad que tenemos de compartir, hoy, con cada persona que me lea, el momento. Celebrar que estamos vivos y que seguimos amando la palabra escrita sobre todas las cosas.
Y agradecida quedo por ello, a la vida misma y a ti  :)



Sigamos, pues, viviendo aquí y en los miles de mundos que tenemos a nuestro alcance, con la imaginación por bandera y la sonrisa en la cara; buscando ante todo esos pequeños momentos de felicidad que nos hacen nuestro paso por este planeta único a cada uno de nosotros. Y si la vida no nos sonríe, sonriamosle nosotros a ella  ;)

30/3/15

Fan oficial de MDT



Esta es una de las pocas series que sigo, y aunque la idea de esas puertas que te llevan al pasado es un tanto descabellada, lo cierto es que la serie tiene su encanto. Los actores no han podido escogerlos mejor, y cuidan al detalle cada guión, escena, vestuario, situación de los capítulos.
Conclusión: ¡¡merece la pena verla!!



Puedes seguir su facebook: https://www.facebook.com/elministeriodeltiempo?fref=ts
O conocerlos desde su página de RTVE, donde puedes ver los capítulos directamente, y gratis:
 http://www.rtve.es/television/ministerio-del-tiempo/

8/3/15

Mi Musa. Próximamente aquí




¿Os acordáis de esta historia, MI MUSA, que hace unos 4 años empecé a publicar por aquí?
La abandoné después de tres capítulos, y desde hace unos meses la he rescatado del olvido, he ido poquito a poco escribiendo algo más de sus protas, y me complace anunciaros que en breve iré publicándola aquí.

El mundo blogger ha cambiado mucho en estos cuatro años y sé que ahora no tenemos -ni yo tengo ya-, el tirón de entonces, pero quien tiene el gusanillo de escribir dentro sabe que tarde o temprano se vuelve a caer, con las mismas ilusiones de siempre. Espero estar a la altura con esta nueva aventura de volver a publicar en un blog, en mi blog.

¡Gracias de antemano a quienes se acerquen a mi rinconcito buscando mis palabras, mis historias!